No olvides darme un poco.
Sentarse en
cualquier banca de cualquier lugar, cerrar los ojos para ver la oscuridad del
pensamiento, sentir la sinfonía maldita del aire, respirar profundo, lanzar un
suspiro frustrado, mirar el cielo azulado, los árboles, los edificios, hacer
todo esto mientras escuchas los colores del trova, descansar con la cabeza
hacia atrás, pensar con los ojos cerrados. Todo a su tiempo, todo en su medida,
todo está bien.